Aplican tecnología para obtener líneas de trigo más competitivos


Investigadores del INTA Paraná -Entre Ríos- trabajan en la puesta a punto de la técnica de doble haploides para obtener nuevas líneas puras del cereal. Su aplicación permitirá ahorrar tiempo y reducir costos.

 

El rápido crecimiento de la población, sumado al incremento en la demanda de alimentos, implica un trabajo más enfocado en la mejora constante de los procesos de producción de cultivos. En este contexto, investigadores del INTA Paraná -Entre Ríos- ponen en marcha diversas técnicas y metodologías para el mejoramiento de cultivos que buscan optimizar los tiempos y reducir los costos para la obtención de líneas, de las que se obtendrán posibles nuevas variedades de trigo.

«Los programas de mejoramiento basados sólo en métodos convencionales llevan, en promedio, entre seis y ocho años, según el método y el diseño utilizado para obtener líneas en condiciones de ser probadas como posibles nuevos cultivares», explicó Sergio Lassaga, integrante del departamento de Mejoramiento del INTA Paraná.

En línea con la necesidad de aplicar técnicas que aceleren los tiempos de obtención de una nueva línea pura, en el marco del Programa de Mejoramiento de Trigo, Lassaga trabaja para poner a punto la obtención de dobles haploides (DH), mediante cruzamientos de trigo con maíz. «El objetivo es obtener nuevas líneas puras en un único ciclo», expresó.

«Si bien la metodología DH lleva varios pasos, que deben realizarse cuidadosamente, su aplicación permite ahorrar mucho tiempo y también reducir los costos«, destacó Victoria Bessone, biotecnológa del INTA Paraná, quien detalló que «se trata de una técnica que utiliza el polen del maíz como inductor para la formación del embrión de trigo y se usa la flor de trigo como madre».

«Modificando diferentes etapas del protocolo, en 2019, logramos obtener las primeras líneas mediante esta metodología y, en este nuevo período, estamos avanzando en varios ajustes que permitirán optimizar los resultados», agregó Bessone.

De acuerdo con Lassaga, «si bien es una tecnología que se utiliza hace varios años en otras partes, en nuestro laboratorio es la primera vez que se lleva adelante y constituye una herramienta que facilitará el trabajo y aportará al programa de mejoramiento una alternativa innovadora que redundará en una mayor eficiencia de los recursos».

Esta investigación se lleva adelante en el marco de un proyecto financiado por el INTA y la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER).

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