Cómo ver lo que no se ve. «Conociendo el potencial de la agricultura digital”

Por Federico Mayer

Hace algunas semanas planteé 5 instancias de valor que la agricultura digital ofrece al productor agropecuario.

Sobre lo que es la gestión de recursos, para ahorrarlos o potenciar rendimientos hemos hablado ya bastante. Por eso quiero detenerme en la posibilidad de hacer visibles cosas que no se ven a simple vista, y que fueron mencionadas el pasado jueves en el 9 no encuentro del ciclo “conociendo el potencial de la agricultura digital”, espacio que desde Club AgTech  llevamos adelante con los amigos de la Red Agtiva,  

Audio con Federico Mayer:

En primer lugar hay algo que siempre está escondido, a la espera de ser descubierto que es el conocimiento. Siempre hay posibilidades de aprender. Conceptualmente, esto es ver algo que antes no podía ser visto y sobre lo que podemos echar luz. 

Desde que tengo memoria (en realidad mucho antes) en el campo se hacen ensayos para encontrar respuestas a diferentes estímulos sobre las plantas. El tema es que esto siempre era algo tedioso, que demandaba mucho esfuerzo y que además entorpecía mucho las tareas. En la actualidad, a partir de las herramientas que se disponen, un adecuado diseño de pruebas con macro parcelas, que crucen diferentes ambientes dentro de un lote, que puedan ser monitoreados a lo largo del cultivo, registrando la evolución de diferentes variables, y apoyándonos en los mapas de cosechas para cerrar ensayos nos permiten, campaña a campaña y lote a lote generar muchísima información con relativamente bajo esfuerzo.  Está claro que no es para todos los casos, pero sí es útil para generar información de caracterización al menos. Eso sí, hay que planificar…. 

 

Otra posibilidad que me llamó a atención es la de cómo medir la densidad de siembra. Creo que todos sabemos la importancia de la distribución de la semilla de maíz a la hora de expresar el rendimiento. Por esta razón, cuando comienza la siembra nos tiramos al piso a contar semillas y ver si la tarea se está llevando adecuadamente. Acá aparecen los drones agregando mucho valor, porque nos permiten con mucha velocidad sacar fotos desde arriba de los lotes cuando están en V2 y con tecnologías de IA se pueden contar cuántas plantas hay por m2 en cada imagen. Quienes desarrollan estos servicios están sorprendidos con las cosas que se ven desde el aire,  ya que son muchísimos los casos en los cuales encuentran variaciones de densidades muy amplias, que no fueron diseñadas. Podríamos llegar al sarcasmo de decir que se hace mucha más dosificación variable de la que se cree. Claro, en algunos casos es diseñada y en otros es al azar. Esto no es para flagelarnos. Esto es para ver algo que no vemos. Son muchos los casos en los que no estamos sembrando lo que creemos. ¿Cómo corregimos esto o evitamos llegar a conclusiones equivocadas si no notamos esto?

 

Un último punto que quiero traer a la mesa es la posibilidad de ver lo que ocurre dentro de los silos bolsa. Es cierto que los productores aprendieron mucho sobre cómo minimizar riesgos, a partir de embolsar bien, seleccionar mejor los lugares, pero, una vez que el grano está dentro, ¿quién sabe qué es lo que pasa? Nuevamente, hay instrumentos que nos permiten detectar los procesos biológicos de podredumbres con anticipación. Midiendo la concentración de co2 se puede determinar qué bolsón está en riesgo cierto y cual está en condiciones más estables y con eso incorporar el criterio para priorizar las cargar.

 

El asunto es, ¿estamos dispuestos a cambiar nuestras rutinas, poner a prueba nuestras creencias, e incorporar procesos de medición? ¿O preferimos la tranquilidad de que es inconsciente de los problemas o posibilidades que tiene?

Las herramientas están ahí, hay especialistas para ayudarnos y las oportunidades de aprender para sacarles provecho , también. Hacerlo, como dijo Fito Paéz, es una cuestión de actitud