La firma Mainero presentó en Sacanta, Córdoba, una nueva enfardadora prismática convencional, modelo 5740, pensada para mejorar la productividad en las labores de forraje, tanto para consumo interno como para exportación. En el evento estuvieron presentes José Marconi, concesionario oficial de la marca en Río Cuarto, y Marcos Formica, subgerente de Investigación y Desarrollo de la empresa.
El Clúster de la Alfalfa es reconocido en Córdoba por sus jornadas a campo y una permanente capacitación en el cultivo , al que califican como «La Reina de las Forrajeras», que se expande en el consumo interno de Argentina y con exportaciones a Arabia Saudita en crecimiento
“Nos llegamos por acá a compartir un poco de experiencias con todos los productores de la zona y llevar esas vivencias para la nuestra, que también tiene alfalfa como esta región”, comentó José Marconi a Valor Agregado Agro. “Además, nos interesa estar al tanto de las novedades que está presentando la fábrica”.
Por su parte, Marcos Formica explicó que el nuevo modelo 5740 tiene como característica distintiva el sistema de tiro central, a diferencia de las tradicionales máquinas de tiro lateral. “El tractor va montado sobre la hilera y la máquina se ubica detrás, lo que permite un mejor aprovechamiento del material recolectado”, detalló.
Mirá la nota con Marcos Formica y José Marconi
La enfardadora está equipada con un recolector de 1,60 metros de ancho, lo que permite trabajar con hileras de mayor volumen y densidad. Produce fardos prismáticos convencionales de 46 cm de ancho por 36 de alto y hasta 1,30 metros de largo, según el peso deseado.
Formica destacó que este desarrollo responde a una demanda del mercado por mayor capacidad de trabajo: “Esta máquina prácticamente duplica la capacidad de las de tiro lateral, que producen hasta 300 fardos por hora. Estamos hablando de entre 450 y 600 fardos por hora, dependiendo del tipo de pasto y la densidad de la hilera”.
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A pesar del aumento en la capacidad, la máquina mantiene un bajo consumo de potencia, con requerimientos que van de 50 a 60 HP, y está equipada con un atador de hilo marca Raspe, de origen alemán, muy confiable y usado por la mayoría de los fabricantes.
“Se pueden hacer fardos de más de 30 kilos, lo cual es muy valorado por quienes exportan, porque permite una mejor utilización del volumen en los contenedores”, agregó Formica. Sin embargo, también puede configurarse para fardos más livianos, adecuados para el mercado interno, donde muchas veces la manipulación es manual.
En cuanto a su comercialización, Marconi adelantó: “Vamos a tratar de tenerla lo antes posible en Río Cuarto. Tenemos clientes que buscan este tipo de máquinas, tanto para consumo interno como para exportación”.
Finalmente, Formica concluyó: “Es una máquina muy simple, versátil, con bajo consumo de potencia y pensada para adaptarse a todas las necesidades”.








