En el marco del Simposio Fertilizar 2025, Rizobacter volvió a decir presente con una propuesta clara: fertilizar más, pero sobre todo, fertilizar bien.
El Ingeniero Alejandro Sartori, referente de la empresa, dialogó con Valor Agregado Agro y analizó el contexto de una campaña fina que se perfila como clave para el crecimiento del uso de fertilizantes en Argentina.
“El productor siembra fina cuando tiene agua disponible, y hoy los perfiles de suelo están llenos. Se habla de un año frío, de condiciones neutras a Niño, así que todo está dado para una gran campaña”, dijo Sartori.
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La Bolsa de Cereales estima que se sembrarán 8 millones de hectáreas entre trigo y cebada. Frente a ese escenario, Sartori consideró que el país podría superar las 5 millones de toneladas de fertilizante aplicadas, e incluso acercarse al récord de 5,7 millones. “¿Por qué no? Este año puede darse eso. Todo dependerá también de los márgenes y los números, pero no deberíamos estar lejos”, apuntó.
Consultado sobre el aporte de Rizobacter, Sartori destacó la trayectoria de Microstar, el fertilizante microgranulado que ya lleva 15 años en el mercado argentino. “A lo largo de estos años fuimos innovando, investigando y desarrollando distintas formulaciones: adaptadas a gramíneas, a leguminosas. Hoy es una herramienta más dentro de la nutrición, que no solo busca mejores rendimientos, sino también simplificarle al productor el momento de la siembra, que es una tarea bastante compleja”, explicó.
Respecto a la dinámica comercial previa a la siembra fina, el ingeniero reconoció que aún no se ha activado con fuerza. “La realidad es que, como estamos hoy, hay menos consultas de lo normal. Venimos de una cosecha de soja bastante retrasada, y el productor todavía está con la cabeza en la gruesa. Hasta que no termine de ver qué números le dejó esa campaña, no va a definir qué hará con la fina”, dijo a Valor Agregado Agro.
De todas formas, Rizobacter ya tiene sus productos disponibles en los distribuidores para estar listos cuando llegue el momento. “La idea es permitirle al productor contar con el fertilizante en el campo de forma inmediata, para no retrasar la siembra”, concluyó Sartori.








