La Cooperativa Agricultores Federados Argentinos (AFA) dio un paso clave en su estrategia de agregado de valor al inaugurar en Ramallo, Buenos Aires, su nueva planta de producción de insumos biológicos.
El proyecto, que demandó una inversión de 6 millones de dólares, marca un hito para la entidad y busca dar respuesta a la creciente demanda del sector por herramientas sustentables.
«Es un proyecto muy importante, un verdadero hito para nuestra cooperativa», dijo a Valor Agregado Agro el ingeniero José Luis Nardi, gerente de Agroinsumos de AFA. “Con BioAFA estamos dando el primer paso para dejar de comercializar productos de terceras empresas y comenzar a formularlos nosotros mismos”, agregó.
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La experiencia acumulada por AFA en su planta de fitosanitarios (planta lindera a la nueva de biológicos) fue clave para este nuevo desarrollo. Allí la cooperativa ya produce herbicidas, fungicidas, insecticidas y coadyuvantes bajo sus propias marcas —como Fideplus y Fidemax—, y también formula para otras empresas, tanto nacionales como multinacionales, bajo el sistema de fasón.
Ahora, con la planta de biológicos, la cooperativa se introduce en un nuevo universo, impulsado por las tendencias internacionales. En esta primera etapa, la planta elaborará productos biológicos a base de Bradyrhizobium para fijación biológica de nitrógeno en soja, trigo y maíz, cultivos clave en la región núcleo. Más adelante, se incorporarán cepas de Azospirillum y Trichoderma, que hoy AFA comercializa de terceros, con el objetivo de comenzar a producirlas en forma propia.
Consultado sobre el futuro de los bioinsecticidas y biofungicidas, Nardi confirmó que hay líneas en marcha con muy buena performance, especialmente en el segmento de curasemillas. “Hay un gran potencial. Países como Brasil, por su presión de plagas, están muy avanzados, y nosotros también estamos trabajando en eso. Es clave para reducir el uso de fitosanitarios y evitar la aparición de resistencias”, explicó.
¿Y los bioherbicidas?
“Por ahora es más una etapa de investigación. Quizás en un par de décadas será una realidad, pero hoy no lo vemos tan cercano. Sí hay mucho campo de acción a corto plazo con bioinsecticidas y biofungicidas”, indicó.
Las universidades como aliadas estratégicas de AFA
Detrás de cada avance hay una fuerte inversión en conocimiento. En este sentido, Nardi destacó el rol de la Universidad Nacional de Río Cuarto en el desarrollo de la planta. “Fue uno de los primeros contactos que hicimos. Hay un excelente equipo de trabajo y ya se han hecho jornadas de capacitación con el personal incorporado. También trabajamos con otras universidades y asesores privados”, señaló.
La puesta en marcha de BioAFA representa un nuevo paso en la estrategia de la cooperativa por responder a las demandas de los productores y del mercado internacional, con el foco puesto en la innovación, la sustentabilidad y el agregado de valor en origen.









