En el marco del 20° Congreso Nacional de Monitoreo y Control de Plagas que se realiza en el hotel Quorum de Córdoba, el ingeniero Juan Cruz Molina, actual director del INTA Córdoba y ex presidente del INTA nacional, quien renunció a este último cargo por diferencias con las decisiones que quiso adoptar la administración de Javier Milei entre ellas los despidos masivos, gobernanza, autarquía del organismos, etc. dialogó con Valor Agregado Agro y contó cada una de las cuestiones que lo llevaron a renunciar al cargo más alto del prestigioso organismo.
En este contexto, y a pocos días que salga un decreto con la modificación de INTA (según trascendidos) , habló con nuestro portal sobre el presente y el futuro del INTA, en un contexto de incertidumbre institucional.
“INTA Córdoba sigue trabajando normalmente. Desde la Manfredi y Marcos Juárez estamos muy enfocados en agregar valor a la comunidad agroalimentaria”, dijo Molina, y destacó la participación activa de investigadores cordobeses como Fernando Flores y Emilia Balbi en el evento de Monitoreo , como referentes en entomología.
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Molina remarcó que el INTA está presente en todos los grandes eventos técnicos del sector. “En cada congreso, como este de monitoreo o el de Fertilizar en Rosario, el INTA tiene referentes disciplinares. Tiene que subirse al galope del trabajo que hacen las empresas, los proveedores de insumos y los profesionales. En la región pampeana, el INTA debe ser el brazo profesional de otros profesionales”, enfatizó.
Respecto a los cambios que impulsa el Gobierno Nacional sobre la estructura del organismo, Molina fue categórico:
Modificar la descentralización, la autarquía o la gobernanza del INTA sería un error muy grave. La gobernanza está conformada por instituciones que representan al sector: cuatro gremiales de la Comisión de Enlace, dos universidades y los grupos CREA. Cambiar eso implicaría que el gobierno de turno pueda moldear el INTA a su antojo”, sostuvo.
Molina confirmó que estas diferencias lo llevaron a renunciar a la presidencia del INTA nacional. “Me propusieron vulnerar decisiones que debe tomar el Consejo Directivo Nacional. En vez de firmar una disposición que no compartía, preferí firmar mi renuncia. Soy respetuoso de la ley y de la institucionalidad”, explicó.
En este sentido, también cuestionó la intención oficial de desprenderse de tierras del INTA: “No le sobra ninguna hectárea al INTA. Nuestros campos no son ociosos, son espacios para hacer ciencia aplicada y transferencia a escala. En Manfredi tenemos, junto con AGD, un módulo para maní con 40 hectáreas y 306 líneas de trabajo. Y en Marcos Juárez hay más de 30.000 parcelas de mejoramiento de trigo. Todo esto estaría en riesgo si se aplica la motosierra en lugar del bisturí”, advirtió.
Por último, recordó que incluso empresas globales como Dreyfus, a través de Macroseeds, trabajan con el INTA en producción de semillas. “No hay otro país del mundo donde una compañía como Dereyfus confíe en un instituto público de ciencia y tecnología para producir sus semillas de exportación. Eso no se puede perder”, concluyó Molina.









