Tal cual como se decía en los 90: “Carlos lo hizo”, ahora el Presidente, fanático de Carlos, Milei lo hizo.
Las retenciones son el flagelo que el sector agropecuario que viene sufriendo desde el Gobierno de Eduardo Dhualde, profundizadas al extremo con Néstor y Cristina Fernández y prometidas bajar en cada elección que hay, que hubo y que habrá. Pero, parece el cuento de la buena pipa que “no acaba nunca”.
El gobierno, luego de numerosos reclamos de las entidades de arco productivo, decidió volver al esquema de retenciones tradicional 33 % en soja, 12.5 en Maíz, y prorrogar hasta el 2024 las de trigo y cebada.
Hay que darle la derecha en algo al presidente Javier Milei, tal cual como lo dicen en su entorno y lo dice él mismo: “ no se le puede pedir a un gobierno que arregle los desastres de los últimos 30 años”, eso es una cuestión llevadera y entendible a simple vista.
Los mensajes del gobierno hacia el sector, por ahora, fueron bastante claros en la baja de retenciones en las economías regionales como el maní , la baja a la vaca de exportación, y otras. De hecho, podríamos decir que avisó que esta baja de retenciones serían temporales. Pero el sector viene aguantando el rebenque y escuchando promesas de baja de los DEX desde hace varios años, hasta cuando el mismo panelista que hoy es presidente las prometía bajar.
Pero como dice el dicho: “la culpa no es del chancho”. Y acá podemos hacer referencia a las entidades del campo, que fueron y son (y espero no escribir serán más adelante) muy tibias con este gobierno en expresar sus desacuerdos. Recién ahora, y por espanto y presión de las bases , salieron “un par de comunicados de prensa” (como siempre llegando tarde y no haciendo el lobby pasillero bien entendido y pertinente) expresaron su malestar. Pero este desacuerdo público de esta última semana es, básicamente, “la calentura que tienen muchas de las bases de cada entidad”.
Ejemplo testimonial: “En mi rural se discute que es mejor esto que lo que había, y es cierto, me quedo con esto, pero esa discusión me tiene las b…por el piso; yo le voté a Milei, le voy a volver votar para que no vengas los kukas, pero necesitamos que nos de una solución, por lo pronto nos hace mie….a quienes trabajamos campos alquilados y así favorecen a los AGD o los grandes monstruos de siempre que son cada vez más grandes”, dijo un productor del sur de Córdoba (no escriban preguntando quien es, gracias).
Esta expresión de enojo de este productor (de 150 hectáreas propias y alquila otras 700, haciendo sus propias labores y estando él, su hijo y dos sobrinos en las máquinas) es lo que dicen una gran mayoría de las bases que están hiper hartos de la política, cualquiera sea el color y cargo.
Además de lo dicho por este productor, la situación coyuntural no hace más que reflejar que muchas entidades del agro sólo quedaron para tomar un café sin cargo, emitir un comunicado, alquilar un salón para fiestas y hacer una expo. En muchas ocasiones, no todas, de nuevo «no todas» , se olvidan que son quienes tienen que defender los intereses de sus bases, que son nada a más y nada menos que los productores agropecuarios de cada zona. Dicho sea de paso, estos últimos no suelen abonar las cuotas de las asociaciones que cuestan 1 tanque de gasoil de la Amarok o Hilux, por lo cuál muchachos a no llorar gente.
Volviendo al tema que nos trae esta reflexión, la suba de las alícuotas, estos DNU no hacen más que enojar a las bases que luego van a expresar su bronca en las pocas o casi nulas asambleas que organizan las rurales, las confederaciones, etc. Últimamente parece que solo realizan reuniones para hacer catarsis con el inmobiliario rural como sucedió en Córdoba, Bs As. y otras provincias. Y así, por estas actitudes de baja estofa, desinterés por sus socios y otras cuestiones, los gobiernos se siguen haciendo un festín en retenciones. Es más, el cinismo político los lleva a tal punto que las propias entidades invitan a sus reuniones políticas-gremiales en fastuosos salones, con mega pantallas, etc, a sus propios arruinadores de la vida productiva (Síndrome de Estocolmo), pero parece que les gusta sacarse la foto y a veces (creo) los marea BS. AS., las cámaras y el obelisco.
En definitiva, como decía el filósofo Matías Mastronardi “A llorar a la llorería”, y a ver si las entidades se despiertan de esta larga siesta y se dejan de emitir comunicados de prensa enviados a los grupos de WhatsApp sin ni siquiera decir buena tardes y que se acuerdan que existe un periodismo agropecuario en estos momentos.
Si esto fuese un partido de fútbol: el campo perdió 5 a 0 por goleada, los versearon y les compraron el arbitro muchachos. Las retenciones no bajan ni bajarán por lo pronto, ahora esperaremos Palermo.
Saludos cordiales, Germán El ensobrado, les dejo el mensaje de las Fuerzas del Cielo:
https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/327554/20250627








