Una bebida lista para tomar que fusiona tónica y yerba mate, un polvo (maycha) que se mezcla en licuados o saboriza helados, una línea de productos con base en hoja de yerba estacionada naturalmente, entre muchos otros productos. Así es Mathienzo, una marca que nace desde la cultura matera pero que apunta al mundo con innovación, naturalidad y trazabilidad agroindustrial.
En un país donde la yerba mate es símbolo de identidad y de encuentro, pensar en una lata con tónica saborizada con yerba puede parecer rupturista. Pero detrás de esa fusión hay un objetivo claro: llevar el ADN matero argentino más allá de la bombilla, facilitando el consumo a nuevas generaciones y a mercados globales que ya ven a la yerba como un superalimento.
“Esto en realidad se puede también denominar como un club porque parte del ADN del mate es compartir”, cuenta Nicolás Tiferes, fundador de Mathienzo. Y aclara: “La gran diferencia que tiene Mathienzo con el resto de los Matienzos es que tiene una H en el medio. Esta es Matienzo con T-H. Y ‘mati’, en idioma hindú, significa iluminación y claridad.”
Escuchá la nota completa con Nicolás Tiferes
La idea de unir tradición con tecnología viene gestándose desde hace más de una década. “Venimos trabajando desde hace 12 años con el foco puesto en innovar y aplicar tecnología a la industria. Sacarla de la bombilla y del mate, y transformarla en otra cosa para potenciar la industria y que crezca”, afirma Tiferes.
La yerba mate que utilizan tiene una particularidad: es estacionada naturalmente durante dos años, lo que mejora sus propiedades organolépticas y su calidad. A partir de esa materia prima, se desarrollan distintos productos: desde el clásico paquete de 500 gramos hasta un polvo fino 100% hoja, llamado Maycha, que puede utilizarse para cocinar, hacer smoothies, tortas o incluso helado.
Uno de los desarrollos más llamativos es una lata sin alcohol que fusiona tónica con yerba mate, elaborada con azúcar orgánico, pensada como una bebida natural, funcional y versátil. Lejos de competir con la infusión tradicional, el objetivo es complementarla y llevarla a otros públicos y momentos de consumo. “La manera que entendemos nosotros desde Mathienzo es facilitarle el consumo a personas que no saben hacer su mate. Le llevamos ADN de matero a la mano de alguien que no conoce la tradición.”
El espíritu del proyecto es claro: innovación con raíz agro. Desde una producción cuidada, con materia prima seleccionada y procesos naturales, hasta un enfoque en la exportación y la apertura a nuevos mercados. “Hoy en día hay una ebullición de la industria fuera de Argentina. En Europa, en Estados Unidos, en India, en China. Están viendo a la yerba mate como un producto que genera valor, que hace bien”, señala Tiferes.
En un contexto donde la agroindustria busca sumar valor agregado y conectarse con las demandas de consumidores más conscientes, proyectos como Mathienzo muestran una dirección posible: innovar sin perder identidad.
¿Dónde conseguir los productos?
La línea de productos de Mathienzo se consigue en dietéticas, almacenes y plataformas como PedidosYa. Además, cuentan con su tienda online y redes sociales bajo el usuario @mathienzo.ar.












