La pista central de la Exposición Rural de Palermo fue testigo una vez más del esfuerzo, la pasión y el trabajo en familia que define al campo argentino.
En esta edición, la cabaña Las Tranqueras, de Horacio La Valle y Marta Vila Moret, se consagró con el Gran Campeón Hembra en la raza Hereford, sumando así el premio número 21 en su historial.
» Esto es de todos los que integramos la cabaña, con los chicos, el cabañero, todos. Vivimos en el campo y esto es parte de nuestra vida», dijo Marta, emocionada. Junto a su esposo, Horacio, forman un equipo inseparable.
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¿Cómo es esto de producir con tu compañera de vida ?
«Una maravilla. Cuando uno tiene un sueño en común y una buena compañera, es tocar el cielo con las manos», respondió sin dudar Horacio.
En cuanto a la elección del ejemplar que representa a la cabaña en la pista más exigente del país, Marta fue clara: «Me encanta la estructura. Que tenga solidez de patas, que se desplace bien, buenos cuartos, buenos lomos. Y en el caso de una hembra, que tenga bien marcadas sus características: un buen cogote, una buena cabecita, linda expresión».
Ambos recorren el campo juntos, observan, eligen y crían. «Esto es un trabajo 24×24. Vaca, vaca, vaca, todo el día, dijo Horacio. En la ganadería no hay sábado, domingo ni Navidad», confesó Marta. Incluso acompaña los partos: «Obvio que voy», dijo entre risas.
Sobre el significado del nuevo título obtenido, Marta fue contundente: «Desde la primera vez, en 1986, que ganamos un gran campeón, se siente la misma emoción. Es el esfuerzo de todo un año que se logra entre un grupo enorme de hembras. Acá hay hembras cojudas, que compiten en cualquier parte del mundo».+
Consultada sobre sus razas preferidas, no dudó: «Hereford y Angus. En las dos pistas está el corazoncito».
Para Horacio, la emoción fue igual de intensa: «Es una alegría increíble, respaldada por el trabajo enorme de un grupo grande de gente estupenda que trabaja todo el año para, un día, llegar acá. Cuando el jurado pone la mano arriba, es como que el mundo explota».
La historia de Las Tranqueras no es solo la de una cabaña exitosa, sino la de un proyecto familiar construido sobre pasión, constancia y amor por la ganadería.









