Foto: Revista Chacra
El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, fue el primer orador en el acto inaugural de la 137ª Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria Internacional, en el predio ferial de la Sociedad Rural Argentina.
Ante una tribuna colmada, el dirigente repasó los logros del sector, lanzó duras críticas al sistema impositivo y a la inseguridad rural, y renovó el reclamo por la eliminación de las retenciones: “Son un flagelo para el bien común, un daño que se le hace a la Argentina en su conjunto”, afirmó.
Discurso completo
Pino inició su discurso con un repaso de la diversidad productiva del país, desde la ganadería y los cereales de la Pampa Húmeda hasta las frutas del Alto Valle, la yerba del Noreste, el vino de Cuyo y las producciones regionales. “A todos ellos, nuestro reconocimiento y nuestro abrazo”, dijo, y marcó el tono de la exposición: realismo, más allá del optimismo o el pesimismo. “Todos sabemos que la única verdad es la realidad”, citó.
En un mensaje dirigido al Gobierno nacional, el presidente de la SRA sostuvo que el campo “no es un aliado partidario” sino “un aliado de la Argentina”, y advirtió: “Si tuviéramos las condiciones adecuadas, podríamos producir más del doble de lo que producimos. El mundo demanda lo que hacemos, y nosotros sabemos hacerlo”.
Los pedidos
Entre los puntos centrales de su exposición, Pino pidió: La eliminación definitiva de las retenciones, a las que calificó como “un impuesto injusto, confiscatorio y discriminatorio”. La reducción de la carga impositiva, con especial énfasis en el impuesto a los ingresos brutos y las tasas municipales que “no se traducen en obras”. Estímulo al crédito productivo, especialmente para la incorporación de tecnología. Mayor seguridad rural, con creación de fiscalías especializadas. Reforma laboral que ataque la “industria del juicio” y cree condiciones de previsibilidad para empleadores y seguridad para trabajadores.
Inversiones en infraestructura, especialmente en la hidrovía, caminos rurales, ferrocarriles y conectividad. Acciones concretas para revertir la concentración demográfica en el conurbano bonaerense, a través del arraigo y el crecimiento del interior. También se refirió al potencial productivo del agro si se eliminaran las trabas actuales: “Si pudiéramos trabajar en libertad, la producción total del campo pasaría de 40.000 a 60.000 millones de dólares anuales”, estimó.
Llegada de Javier Milei al predio
Al hablar del contexto político e institucional, Pino manifestó el respaldo de la entidad a la “independencia de los poderes del Estado” y elogió algunas medidas del actual Gobierno, como la baja de la inflación, la reducción de la brecha cambiaria y el avance en la desregulación del Estado. No obstante, pidió que los cambios continúen como “políticas de Estado que trasciendan a los Gobiernos”.
Sanidad y Senasa
En materia sanitaria, reclamó un reordenamiento del SENASA para dotarlo de “excelencia técnica”, y propuso avanzar en un plan conjunto para alcanzar el estatus de país libre de fiebre aftosa sin vacunación, siguiendo el modelo de la Patagonia.
Sobre el rol de las entidades del agro, defendió el trabajo conjunto y llamó a “sumar y no dividir”.
El cierre del discurso fue un llamado a la unidad nacional: “Unámonos, no para pensar igual, sino para trabajar juntos. Cuando los ciudadanos se unen, no hay fuerza que los detenga”, exclamó. Y concluyó con una arenga que fue acompañada por el aplauso de la tribuna:“¡Viva el campo argentino! ¡Viva la libertad del campo argentino! ¡Viva la Argentina que no baja los brazos!”








