En el marco del 14° Congreso de Ingenieros Agrónomos de la Provincia de Córdoba, realizado en Córdoba capital, el economista de la consultora Orlando Ferreres y Asociados, Fausto Spotorno, analizó la coyuntura económica nacional y su impacto en el agro.
“Todavía Argentina está en un programa de estabilización económica, no salió de esa estructura. La prioridad número uno del equipo económico sigue siendo bajar la inflación”, dijo a Valor Agregado Agro. Y agregó que, si bien comienzan a aparecer demandas sectoriales como bajar retenciones, mejorar la competitividad o reducir impuestos, “todavía no estamos ahí; el foco sigue siendo estabilizar la economía”.
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Respecto del tipo de cambio, Spotorno señaló que “Argentina va a vivir varios años, si las cosas salen bien, con dólar atrasado”. Explicó que la necesidad de inversiones externas y locales hará que el ingreso de capitales presione a la baja el tipo de cambio.
“Un dólar alto implica salida de capitales y que la Argentina está yendo mal; si nos va bien, vamos a tener entrada de capitales con un tipo de cambio más bien bajo”, afirmó.
En ese sentido, estimó que valores como $1.100 son “muy bajos” y $1.600 “muy altos”, por lo que en los próximos meses el mercado podría estabilizarse “en algún punto intermedio”.
A no asustarse que la flotación está “controlada”
Consultado por las oscilaciones cambiarias recientes, Spotorno recordó que “estamos en un esquema de tipo de cambio flotante” con una banda amplia que prevé que pueda tocar pisos o techos. Sin embargo, advirtió que “todavía estamos recién empezando a transitar este camino” y que persisten trabas como el cepo, la dificultad para colocar deuda en el exterior y una inflación que, aunque más baja, sigue entre el 1% y 2% mensual.
– ¿Lo voy a decir grosero, pero el gobierno está arreglando el quilombo?
«Todavía tenemos muchos quilombos por delante: reformas estructurales, laborales, arreglar el sistema impositivo y mejorar la infraestructura”
En cuanto al contexto regional, analizó la situación de Brasil y su impacto en la carne argentina tras la suba de aranceles en EE.UU. “El real brasileño se ha devaluado, mientras que el nuestro se apreció por nuestro programa económico. Eso nos complica en el corto plazo, pero son dos economías que vienen de lugares muy distintos”, concluyó Spotorno.








