En el marco del Congreso de Sanidad Animal que se realiza este 20 y 21 de agosto en Río Cuarto, el productor ganadero Jorge Gil compartió su preocupación por la propagación de la garrapata y advirtió sobre la necesidad de implementar medidas urgentes para su control.
Gil contó que recientemente participó de una gira organizada por la Asociación Argentina Criadores de Hereford, que incluyó recorridas por el norte argentino, Uruguay y el sur de Brasil. Allí recogió testimonios directos de productores que enfrentan un problema creciente: “La preocupación de ellos es que se ha hecho incontrolable el control de la garrapata, que llega a la tristeza porque no la pueden manejar”, dijo a Valor Agregado Agro.
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Ante este escenario, Gil propuso avanzar con una medida concreta: la instalación de bañaderos estratégicos en las sociedades rurales. “Planteé en la Asociación Rural de General Cabrera hacer un bañadero para el día que empiece la garrapata, que ya la tenemos acá en Córdoba. Entonces, empezar a controlarla, porque después va a ocurrir lo mismo que en la Mesopotamia, con una desesperación bárbara, que no encuentran medios para controlarla”, remarcó.
El productor fue contundente al señalar el origen del problema: “Yo no tengo duda de que la garrapata viene de los animales que llegan del norte. Acá no hay. Eso viene trasladado en los camiones, cuando la gente compra invernada para hacer engordes en los feedlots. Si no se controla, a corto plazo lo vamos a tener acá”, aseguró.
En este sentido, detalló su propuesta de trabajo: “Si nosotros hacemos algo, como propuse, que en cada sociedad rural haya un bañadero —por ejemplo, uno en Villa María, otro en General Cabrera, otro en Río Cuarto— y que el productor que compra novillos del norte vaya al que le quede más cerca, ahí se hace el baño controlado por el veterinario correspondiente o Senasa. Y que quede claro: deben ser bañaderos solo para animales del norte”.
Finalmente, Gil advirtió que el problema ya está presente en Córdoba: “Yo te aseguro que la garrapata ya está acá, un poco más al norte, en la zona de Sierra Rita, y viene bajando. El problema es que no estamos haciendo nada para controlarla”, concluyó.








