El gobierno nacional, mediante la Resolución 711/25 del SENASA, ha anunciado modificaciones al plan de vacunación contra la fiebre aftosa que regirán a partir de la segunda campaña de vacunación de 2026. Las medidas buscan reducir costos y dosis sin afectar el estatus sanitario del país, especialmente en lo que respecta a la sanidad animal y las exportaciones. En este escenario, opiniones de referentes como Alfonso Bustillo, presidente de la Asociación Argentina de Angus, adquieren especial relevancia.
¿Qué dispone la nueva normativa?
De acuerdo con la información oficial, a partir de la segunda campaña de 2026, ya no se vacunarán las categorías de vaquillonas, novillos, novillitos y toritos; la vacunación quedará reservada para terneros y terneras. Al mismo tiempo, los establecimientos de engorde a corral quedarán exceptuados de la primera campaña de vacunación. Con lo cual, se estima un ahorro para la producción ganadera de unos US$ 25 millones, equivalentes a una reducción de aproximadamente 16 millones de dosis. Además, se implementará un nuevo modelo de acta de vacunación, integrado al Sistema de Gestión Sanitaria (SIGSA), con registro digital a través de una app, con el fin de simplificar los trámites. La resolución afirma que desde 2006 no ha habido ocurrencia de la enfermedad, lo que permite mantener el estatus de zona libre de fiebre aftosa con vacunación en la zona correspondiente al norte de los ríos Barrancas y Colorado. También se resalta que los muestreos realizados por SENASA no evidencian circulación viral, lo que sirve como sustento epidemiológico para la modificación.
Escuchá a Alfonso Bustillo
En este contexto, Alfonso Bustillo manifestó: “Como productor, creo que está bueno que bajemos costos si son innecesarios. Lo único que yo creo que hay que tener siempre memoria de que la aftosa es un flagelo».
«Si SENASA, está de acuerdo, sus técnicos han estudiado el tema y están tranquilos con la medida que toma, me parece muy bienvenida», agregó.
La opinión de Bustillo como referente del sector, coincido con productores y cadenas de carne, en cuanto a bajar costos operativos; agilizar y digitalizar procesos; brindar mayor competitividad; ahora es importante mantener la vigilancia epidemiológica de manera rigurosa con enfoque en el plano internacional.
La modificación del plan de vacunación contra la fiebre aftosa, tal como fue anunciada por el gobierno y explicitada en la resolución del SENASA, representa un ajuste significativo en la política sanitaria ganadera argentina. En palabras de Alfonso Bustillo, se trata de “una medida bienvenida”, siempre y cuando los técnicos confirmen que la sanidad animal no se verá comprometida.








