Foto: Sin Libreto Producciones
Con cuatro años consecutivos de presencia en la muestra, la firma se ha consolidado como un actor clave en el negocio del maní y en el impulso de modelos asociativos que integran al productor en toda la cadena.
“Muy contento de estar en una nueva edición de La Rural de Río Cuarto. Cuarto año consecutivo que hacemos presencia y la verdad que todo muy, muy lindo”, dijo a Valor Agregado Agro Juan Pablo Gariglio, asesor técnico de productores.
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Una microeconomía regional que exporta al mundo
Servagrop se encuentra radicada en Hernando, una ciudad de unos 15.000 habitantes del corazón manicero cordobés. Desde allí, la empresa desarrolla un modelo integral que incluye la siembra, el acopio y el proceso del maní.
“Somos una microeconomía regional. Hay muy poco consumo interno y mucho consumo externo, la mayoría va a exportación. El principal mercado es la Unión Europea, entre otros”, explicó Gariglio.
Asociativismo como motor
El corazón de la propuesta de Servagrop está en el asociativismo con los productores. Actualmente, entre el 30 y 35% del acopio de la firma proviene de socios que se integran con distintos esquemas de siembra:
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Entrega de semillas y asesoramiento técnico, donde el productor conduce el cultivo acompañado por el seguimiento de la empresa.
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Participación compartida en el manejo del lote, donde Servagrop aporta innovación en fungicidas, estimulantes y fertilizantes.
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Sistema llave en mano, pensado para quienes no tienen maquinaria: “El productor aporta el campo y nosotros vamos con nuestros fierros, hacemos la siembra, la arrancada, la cosecha, la comercialización y el seguimiento técnico junto al ingeniero. El productor puede entrar al negocio del maní sin necesidad de tener todo el equipamiento”, detalló Gariglio.
“Para nosotros el aporte del productor representa un volumen importante. Nos permite crecer juntos y sostener un esquema asociativo que le da fuerza al negocio”, afirmó.
Una campaña con ajustes y expectativas
Consultado sobre lo que se viene para la campaña 2025/26, Gariglio adelantó que habrá una leve reducción del área de siembra respecto al ciclo anterior:
“Vamos a estar un poco por debajo de las 500 mil hectáreas que se sembraron el año pasado. Creo que Argentina vuelve a las 400, 420 mil hectáreas. Queda en el juego el productor manicero de alma. Por ahí sale el que entró por primera vez y no vio la película completa, o queda el que hizo bien las cosas y hoy puede afrontar otra campaña”.
A pesar de los costos elevados y del bajo precio que marcó la última campaña, se mostró optimista:
“Esperamos una buena campaña. Siempre el maní argentino es de la mejor calidad y muy buscado en el mundo. Eso nos da la posibilidad de esperar un precio acorde a lo que históricamente tuvo Argentina para que el productor pueda seguir desarrollando el cultivo”.
Identidad y compromiso
Con una mirada técnica y cercana al productor, Gariglio remarcó que el asociativismo es una herramienta central para enfrentar los desafíos del sector: “El productor puede sumarse de distintas formas. Lo importante es que no quede afuera del negocio, que encuentre en Servagrop un socio para llevar adelante el maní”.









