En el marco del Congreso Aapresid, Ana Fernández Mouján, creadora de G-FAS, sorprendió a los productores con un innovador cabezal de cosecha para trigo, cebada y otros cultivos de fina que promete cambiar la lógica de la cosecha y de la siembra de segunda. “La gente se sorprende, preguntan si corta, cómo funciona. Pero no corta la espiga, trilla. Y los beneficios son muy interesantes”, explicó la desarrolladora.
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Beneficios directos en el lote
El sistema de G-FAS cosecha solo el grano y deja la planta en pie, incluso la espiga vacía. Ese rastrojo mejora notablemente la siembra del cultivo de segunda: la sembradora pasa más fácil, la implantación es más pareja y el rinde puede aumentar entre 3 y 5 quintales por hectárea. “Ese rastrojo hace efecto sombra y conserva la humedad. Después la soja nace sobre ese colchón y los resultados son mucho mejores”, destacó Fernández Mouján.
Más liviano y eficiente
El cabezal está fabricado con muchas de sus partes de piezas de fibra de carbono, lo que lo hace mucho más liviano y permite que la cosechadora trabaje a mayor velocidad. “Ahorrás hasta un 40% de combustible y podés cosechar muchas más horas por día porque la humedad de la planta no molesta. Eso amplía la ventana de siembra, sembrás antes y más rápido”, sostuvo.
Experiencias y cultivos
Aunque la innovación se enfoca en fina, también se probó en camelina y carinata, cultivos claves para biocombustibles, y en arroz. “Adecoagro ya tiene 13 cosechadoras trabajando con nuestros cabezales y duplicaron la capacidad: pasaron de 30 a 60 hectáreas por día”, contó la emprendedora.
Por último, Fernández Mouján contó que: “un productor le confió que volvió a sembrar soja de segunda gracias al cabezal.Me dijo que si el implemento funciona como yo digo, sigue sembrando, porque antes el número no cerraba”, concluyó.









