Al cierre de la feria Anuga 2025 en Alemania —uno de los encuentros internacionales más importantes de la alimentación—, la carne argentina se retiró con una sensación clara: Europa sigue mirando a la Argentina como un socio estratégico, y el debate sobre la deforestación podría transformarse en una oportunidad comercial.
Así lo planteó Mario Ravettino, presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), quien encabezó la delegación del país en el marco de la agenda del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA).
“Cumplimos integralmente la agenda que habíamos preparado con los compradores alemanes, holandeses, franceses, españoles e italianos. Quedaron absolutamente conformes y marcaron que Argentina está a la vanguardia en cuanto al trabajo hecho para proveer productos libres de deforestación”, señaló Ravettino.
El dirigente destacó el rol del IPCVA como “artífice del sostenimiento económico y científico” de la plataforma BICEG, desarrollada para garantizar trazabilidad y sustentabilidad en las exportaciones. “El Instituto cumplió un papel fundamental”, insistió.
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A pesar de que la Unión Europea prorrogó por un año la entrada en vigor del reglamento 1115, que exige certificaciones de libre deforestación para ingresar al bloque, el sector argentino aprovechó ese tiempo extra para posicionarse como proveedor confiable y avanzar en acuerdos concretos con sus clientes europeos.
Uno de los datos más alentadores que dejó la feria fue el interés concreto de empresas europeas en iniciar pruebas piloto con carne argentina bajo los nuevos estándares de sostenibilidad.
“Hay nueve compradores de distintos países —italianos, alemanes y holandeses— que quieren empezar a hacer pruebas piloto. Eso demuestra confianza y entusiasmo con el trabajo que venimos haciendo”, explicó Ravettino.
Según el titular del ABC, la demanda europea de carne de calidad supera hoy la oferta disponible, con un faltante estimado en torno al 15%, lo que genera un escenario propicio para consolidar la presencia argentina en ese mercado.
En paralelo, la Argentina manifestó su desacuerdo con la categorización de “riesgo estándar” que la Unión Europea le asignó en materia de deforestación.
“Nuestro país no está conforme con esa clasificación. Se están llevando adelante reuniones bilaterales para recategorizar el tema y lograr que Argentina sea considerada de riesgo bajo, como corresponde según toda la fundamentación científica y técnica que tenemos”, precisó Ravettino.
Desde el sector exportador se sostiene que el sistema de producción argentino combina ganadería a pasto y buenas prácticas ambientales, lo que respalda la solicitud de un estatus de menor riesgo.
Para Ravettino, el foco en la deforestación no debe verse como una amenaza sino como una ventana de oportunidad.
“El interés que están demostrando los compradores nos da la pauta de que puede haber incentivos concretos para productos no deforestados. Europa tiene actualmente una insatisfacción en materia de carne, y eso nos abre una gran posibilidad”, afirmó.








