La campaña estival comienza a afirmarse en la provincia de Córdoba con indicadores positivos tanto en el avance de las labores como en la base tecnológica del sistema productivo. Durante la primera semana de diciembre, la siembra de los principales cultivos mostró un progreso significativo, luego de un noviembre condicionado por restricciones hídricas y térmicas que habían generado demoras en distintos sectores de la provincia.
De acuerdo al último informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA), la normalización de las condiciones permitió recuperar ritmo de implantación y mejorar el estado general de los cultivos, que en su mayoría se ubican entre muy buenos y excelentes. En ese contexto, uno de los aspectos más destacados de la campaña es la calidad de la semilla de soja, un factor clave para el potencial de rinde y la uniformidad de los lotes.
Escuchá el testimonio de Jennifer Demarchi
Desde el Laboratorio de Semillas de la BCCBA se llevaron adelante análisis específicos de poder germinativo (PG), indicador que expresa el porcentaje de semillas capaces de germinar y desarrollar plántulas normales bajo condiciones de ensayo estandarizadas, siguiendo los parámetros establecidos por el INASE para la clasificación de semilla fiscalizada.
Los resultados fueron contundentes: el 92% de las muestras de soja analizadas superó el umbral de calidad aceptable definido por el INASE, con un poder germinativo igual o superior al 80%. Este valor representa una mejora de 20 puntos porcentuales respecto de la campaña pasada, marcando un salto significativo en la calidad del material implantado.

Según explicó Jennifer Demarchi, ingeniera agrónoma e integrante del Departamento de Agronomía de la BCCBA, estos registros permiten afirmar que la semilla utilizada en el ciclo actual se posiciona como una de las de mejor calidad de los últimos períodos relevados, sentando una base sólida para el desempeño productivo de la soja en la provincia.
En un escenario donde el clima sigue siendo una variable determinante, comenzar la campaña con semilla de alta calidad, buena implantación y cultivos en excelente estado sanitario aparece como una señal alentadora para el productor cordobés, que enfrenta la etapa estival con mejores perspectivas que en ciclos anteriores.
Por Fernanda Bireni para Valor Agregado Agro









