La rueda en el Mercado de Chicago dejó subas para la soja y el trigo, apuntaladas por la debilidad del dólar y el repunte del aceite de soja. El maíz, en cambio, volvió a mostrar presión bajista por la amplia disponibilidad mundial.
El cierre del mercado de Chicago mostró un comportamiento dispar entre los principales granos. La soja y el trigo lograron terminar la jornada en terreno positivo, mientras que el maíz volvió a sentir el peso de una oferta global holgada que sigue condicionando su recuperación.
En el caso del trigo, la rueda fue mixta según las posiciones. Los contratos más cercanos lograron sostener subas, mientras que los vencimientos más lejanos ajustaron en baja. La depreciación del dólar, que alcanzó su nivel más bajo en cuatro meses, brindó sostén a los precios al mejorar la competitividad de las exportaciones estadounidenses. A esto se sumó un factor climático: los niveles adecuados de cobertura de nieve redujeron parte de las preocupaciones por posibles daños del frío extremo sobre los cultivos de trigo de invierno tanto en Estados Unidos como en Rusia.
El maíz, en cambio, cerró con pérdidas moderadas. El mercado sigue dominado por la percepción de abundante oferta a nivel mundial, un escenario que limita cualquier intento de recuperación sostenida. La debilidad del dólar actuó como un freno a caídas más pronunciadas, al favorecer la colocación del cereal norteamericano en el mercado externo. En ese marco, el USDA informó una venta privada de 110.000 toneladas de maíz con destino no especificado, un dato que aportó algo de sostén a la rueda.
La soja fue el producto con mejor desempeño del día. El poroto se vio impulsado por el fuerte avance del aceite de soja, que volvió a marcar el ritmo del complejo, y por la caída del dólar, que llevó a la moneda estadounidense a mínimos de los últimos cuatro meses. Ese combo favoreció una mejora en las cotizaciones y permitió acumular nuevas ganancias.
Sin embargo, el mercado mantiene cierta cautela. La amplia oferta global continúa actuando como un techo para los precios y los operadores ya descuentan que China podría volcarse en los próximos meses a abastecerse principalmente desde Brasil, donde los valores resultan más competitivos. Este escenario limita el potencial alcista, aun cuando el clima financiero juegue a favor de los commodities.
Así, Chicago cerró la jornada con señales positivas para la soja y el trigo, pero con un maíz que sigue atrapado en un contexto de presión bajista estructural.
Por Luis Ciucci para Valor Agregado Agro








