El paso del INTA por la edición 2026 de la muestra no es solo técnico, sino profundamente político y estratégico. En una charla que recorrió desde el despliegue en el Tecnódromo hasta el futuro de las estaciones experimentales, Nicolás Bronzovich, Presidente del INTA, dejó en claro que el organismo atraviesa un proceso de transformación estructural bajo la premisa de «eficientizar» el gasto público.
El Estado bajo la lupa: Reingeniería y Eficiencia
Consultado sobre los rumores de cierre de áreas de extensión o estaciones experimentales, Bronzovich no esquivó la definición. El funcionario señaló que la gestión actual busca que el Estado se «repiense y se reenfoque».
«Somos una gestión que vino a promover que el Estado haga una reingeniería de sí mismo. Estamos trabajando para conducir nuestra agenda a la total comunión con el sector privado que quiere exportar y generar riqueza», afirmó el presidente del Instituto.
Este cambio de paradigma busca capitalizar la velocidad de la innovación tecnológica actual, posicionando al INTA no sólo como un ente de investigación, sino como un socio estratégico del sistema productivo nacional.
Innovación y Propiedad Intelectual: Un debate central
Uno de los puntos más sensibles de la entrevista fue la postura institucional frente a la Ley de Semillas y el convenio UPOV 91. Para Bronzovich, el camino de Argentina debe ser el de un respeto absoluto por la propiedad intelectual.
«Si no respetamos el esfuerzo, la dedicación y la pasión de los actores públicos y privados que invierten en innovación, nos quedamos atrás», sentenció. Según el titular del INTA, la protección de estos desarrollos es el único motor capaz de sostener la competitividad del campo argentino a largo plazo.









