Vitelli explicó que, en términos generales, la cosecha viene mejor de lo esperado, aunque con matices según zonas y cultivos. “El maíz temprano generó muchas expectativas, pero en algunos lotes no terminó rindiendo como se esperaba. De todos modos, en líneas generales, el panorama es positivo”, dijo a Valor Agregado Agro.
El economista destacó que la sequía de enero impactó fuerte, pero las lluvias de febrero ayudaron a recomponer el escenario productivo. “Parece que todo está encaminado”, agregó y emitió una alerta para la próxima campaña fina: “se puede complicar el abastecimiento de Urea”.
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Urea en alerta: el conflicto internacional mete presión
El foco de preocupación se traslada a la campaña fina, donde el principal interrogante pasa por el costo y la disponibilidad de fertilizantes, puntualmente el más usado por la Argentina. “La Urea está reaccionando fuerte por el conflicto bélico internacional. Irán es uno de los principales productores y exportadores, y eso impacta directamente en el mercado”, señaló. Vitelli remarcó la magnitud del rol iraní en este mercado: “Desde 2020 hasta acá, Irán exportó cerca de 50 mil millones de dólares en urea desde el Golfo Pérsico. Es un jugador clave”.
Un conflicto que puede escalar
El economista advirtió que el escenario es altamente incierto y que el mercado ya comienza a reflejarlo. “El conflicto está escalando y nadie sabe dónde puede terminar. Incluso la Reserva Federal reconoce que no puede estimar el impacto final”, explicó. En ese sentido, sostuvo que el trigo empieza a reaccionar en precios para intentar compensar el aumento de costos: “El insumo es fundamental, entonces el cultivo necesita ajustar para sostener los márgenes del productor”.
La campaña fina, bajo presión
De cara a la próxima siembra de trigo, Vitelli fue claro sobre el panorama: “Hoy el abastecimiento no está comprometido, pero todo depende de cuánto se prolongue el conflicto. Esa es la gran incógnita”. Y agregó: “Se suma un nuevo factor de incertidumbre para la fina: el impacto en fertilizantes nitrogenados. No tanto en fosforados, pero sí en urea”.
Mirando hacia adelante Finalmente, el economista planteó que el sector deberá convivir con este escenario incierto al menos en el corto plazo. “Esperemos que podamos llegar a la campaña gruesa 2026/27 con algo más de certidumbre. Hoy, la gran pregunta es cuánto puede escalar este conflicto y si afectará el abastecimiento”, concluyó.








