En una “lluviosa jornada a campo” realizada en San Basilio, Córdoba, la empresa Piersanti dio un paso clave en la incorporación de tecnología internacional al mercado argentino al presentar oficialmente, y en modo de dinámica a campo, el agrupador de hileras ROC, un implemento de origen italiano que promete transformar el manejo del forraje. La demostración fue organizada junto a Agro GM SA, concesionario oficial, en un contexto climático desafiante que, lejos de complicar la prueba, permitió poner en evidencia las prestaciones del equipo. “Estamos haciendo la primera prueba dinámica, en un lote medio hostil, pero eso nos sirve para comprobar que el producto realmente cumple. Es un producto de punta y la idea es mostrarlo e insertarlo de a poco en el mercado”, señaló Luis Wendell, Gte. Comercial de Agro GM.
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Una tecnología pensada para zonas forrajeras
El evento tuvo lugar en una región clave para la producción lechera y forrajera, donde este tipo de herramientas encuentra una demanda concreta. En ese sentido, Luis Wendell destacó la importancia de traer el equipo a la zona: “Sabíamos que esta es una región donde el producto va a interesar y se va a utilizar mucho. Es un producto maravilloso y vamos a seguir haciendo demostraciones para que los productores lo conozcan”. Además, remarcó el interés inmediato del público: “Muchos productores nos decían: ‘esto es lo que me hace falta’, lo que confirma que hay una necesidad real en la zona”.
Versatilidad total: la gran diferencia
Uno de los conceptos más repetidos durante la jornada fue la versatilidad del implemento, una característica central del equipo ROC. El ingeniero Pablo Cattani lo resumió con claridad: “La palabra clave es versatilidad. Es un implemento que permite juntar hileras hacia adentro, hacia afuera, al medio, independientemente del ancho de trabajo. Es versatilidad absoluta”. El equipo se adapta a diferentes configuraciones de corte, desde segadoras de 3 metros hasta equipos autopropulsados de mayor porte, permitiendo reducir pasadas y optimizar el trabajo. Más calidad, menos pérdidas
Más allá de la operatividad, uno de los puntos más valorados fue el impacto directo en la calidad del forraje. Cattani explicó que el sistema evita problemas habituales del rastrillado tradicional: “
No hay contaminación con tierra y prácticamente no hay pérdida de hoja. Incluso trabajando con material húmedo, la hilera se disgrega sin problemas y mantiene la calidad”. Este punto resulta clave para mejorar la eficiencia en el picado y elevar el valor nutricional del material, algo determinante en sistemas lecheros y ganaderos.
Eficiencia y menor costo operativo
Otro de los aspectos destacados fue la reducción de costos operativos, tanto por menor cantidad de pasadas como por la baja demanda de potencia. El implemento permite: Reducir el uso de maquinaria Disminuir el consumo de combustible Trabajar en distintas condiciones (húmedo o seco) Optimizar tiempos de trabajo “Es un producto muy forrajero, pensado para la Argentina, que ayuda a bajar costos en picado y mejorar la calidad del material”, afirmó Cattani.
Tecnología global adaptada al campo argentino Si bien se trata de tecnología europea, los especialistas remarcaron que ya fue probada en condiciones similares a las locales. Según explicaron, el mayor mercado de estos equipos está en Estados Unidos, especialmente en zonas con alta exigencia operativa y suelos abrasivos. “Estamos muy confiados en que este producto va a generar un salto importante en el manejo del forraje en Argentina”, señalaron. Un salto en el manejo del forraje

Con esta alianza entre Piersanti y la marca italiana ROC, el sector forrajero suma una herramienta que combina tecnología, eficiencia y calidad, en un contexto donde cada mejora en el proceso impacta directamente en la rentabilidad. La jornada en San Basilio dejó una señal clara: el interés de los productores está, y la necesidad también.










