En el marco del 11° Circuito del Maní, realizado en General Cabreras, Córdoba, una de las citas técnicas más importantes del sector, la tecnología volvió a ocupar el centro de la escena. Y esta vez, con un salto que puede marcar un antes y un después en la cosecha, mejor dicho en el arrancado.
Desde Estados Unidos, Jimmy Adams, presidente del Grupo Amadas, visitó nuevamente Argentina y destacó el potencial del mercado local, al tiempo que presentó desarrollos innovadores enfocados en reducir pérdidas en el cultivo de maní. “Hoy fue un día increíble, con mucha gente de la industria del maní. Todos vinieron a General Cabrera para aprender y ver cosas nuevas”, señaló Adams, quien remarcó que la empresa está avanzando fuertemente en tecnología aplicada al cultivo, especialmente en cosecha e inteligencia artificial.
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Inteligencia artificial y ultrasonido: el nuevo salto
Una de las principales innovaciones presentadas es un sistema basado en sensores de ultrasonido, diseñado para optimizar el proceso de arrancado. Según explicó José Cerutti, de Amadas Argentina, el sistema permite detectar con precisión la ubicación del fruto en el suelo y ajustar la profundidad de corte. “Este sistema de ultrasonido lee hasta dónde está el fruto para cortar por debajo. Si no, podemos cortar el fruto o llevar demasiada tierra a la hilera, lo que después complica la cosecha”, detalló.
El sistema, se trata de una tecnología desarrollada en Estados Unidos y presentada recientemente, que ya comenzará a probarse en Argentina en los próximos días.
Menos pérdidas: hasta 300 kilos por hectárea
El impacto potencial de esta tecnología es significativo. Según Cerutti, en condiciones normales o adversas, las pérdidas podrían reducirse en más de 300 kilos por hectárea. “Es muchísimo. Es un avance enorme en lo que se ha logrado”, afirmó. El desarrollo se realizó en conjunto con la Universidad de Clemson, en Estados Unidos, y ya cuenta con patente.
Tecnología adaptable, pero con condiciones
El sistema no es exclusivo de la marca y puede adaptarse a diferentes equipos, aunque tiene ciertos requisitos técnicos. “No todas las arrancadoras pueden usarlo. Necesitamos partir de arrancadoras hidráulicas”, explicó Cerutti. Además, Adams destacó que el software es propio de Amadas, pero adaptable incluso a maquinaria de la competencia, lo que abre el juego a una adopción más amplia.
Argentina, un mercado clave
Desde la mirada global, Adams subrayó que Argentina es un mercado estratégico para este tipo de innovaciones.
“Los clientes aquí son grandes y pueden adoptar tecnología más rápido que en otros lugares”, aseguró. Incluso proyectó una fuerte adopción en Estados Unidos: entre el 60 y el 65% del mercado podría incorporar estas herramientas en arrancado, mientras que en cosecha la adopción sería más gradual.
Un cambio esperado hace décadas
Uno de los puntos más destacados de la charla fue la falta de avances significativos en el arrancado durante años. “El único gran cambio fue el piloto automático, allá por 2002 o 2003. Desde entonces, no hubo grandes innovaciones hasta este proyecto”, explicó Adams. En ese sentido, la incorporación de inteligencia artificial y sensores representa un salto tecnológico largamente esperado en una etapa clave del proceso productivo.
Con desarrollos que combinan precisión, inteligencia artificial y adaptación al sistema productivo, Amadas Estados Unidos, y Argentina, buscan posicionarse en un segmento donde cada kilo cuenta. Y en un cultivo como el maní, donde las pérdidas pueden definir la rentabilidad, la tecnología empieza a jugar un rol cada vez más determinante.








