El mercado de maquinaria agrícola en Argentina dejó en 2025 una señal que, a primera vista, puede resultar contradictoria: se vendieron más equipos, pero el negocio generó menos ingresos en términos reales. Detrás de esta dinámica aparecen factores macroeconómicos, cambios en las reglas de juego y una mayor competencia externa.
Según el último informe del Departamento de Economía de la Bolsa de Cereales de Córdoba, durante 2025 se comercializaron 17.049 unidades de maquinaria agrícola, lo que representa un crecimiento del 5% respecto a 2024. Sin embargo, la facturación, ajustada por inflación, cayó un 11% interanual.
La explicación central radica en el cambio del contexto económico. Tal como señala Victoria Albornoz, analista del departamento: “Durante ese período se vendieron más de diecisiete mil unidades, un incremento del cinco por ciento respecto al dos mil veinticuatro”.
Escuchá el testimonio de Victoria Albornoz Analista del Departamento de Economía de la BCCBA
Pero ese mayor volumen no se tradujo en mejores ingresos. Por el contrario, el mercado se volvió más competitivo, presionando precios y márgenes.
Importaciones en alza: más competencia, menor precio
Uno de los datos más relevantes del informe es el fuerte crecimiento de las importaciones. La apertura comercial y un entorno económico más competitivo facilitaron el ingreso de maquinaria del exterior, lo que impactó directamente en la dinámica del mercado local.
En palabras de Albornoz: “Como consecuencia de la apertura del comercio y medidas económicas tendientes a aumentar la competitividad, las importaciones de maquinaria aumentaron un ochenta y dos por ciento”.
Este salto es significativo, aunque todavía lejos de los máximos históricos. “Ese valor se encuentra lejos del récord que se alcanzó en dos mil ocho, con más de trece mil unidades compradas en el extranjero”, agrega.
La mayor presencia de equipos importados generó una presión a la baja sobre los precios, explicando en buena medida por qué, aun con más unidades vendidas, la facturación total cayó en términos reales.
Más volumen, menos rentabilidad
El dato de fondo es claro: el mercado se está expandiendo en cantidad, pero no en valor. Y eso plantea desafíos tanto para fabricantes nacionales como para concesionarios.
La propia analista lo resume con claridad: “A pesar de un aumento en las cantidades vendidas, la facturación en términos reales experimentó una caída del once por ciento respecto al dos mil veinticuatro”.
Esto puede interpretarse como un cambio de etapa: de un mercado más cerrado y con precios sostenidos, a uno más competitivo, donde el volumen empieza a jugar un rol clave, pero con márgenes más ajustados.
Córdoba, protagonista del mapa nacional
En este escenario, Córdoba sigue consolidando su peso dentro del negocio de maquinaria agrícola. La provincia se ubicó como la segunda en patentamientos, concentrando el 23% del total del país.
“Cuando hablamos de patentamiento de maquinarias agrícolas, Córdoba se posiciona como la segunda provincia patentadora, con el veintitrés por ciento del mercado”, destacó Albornoz.
Este dato no solo refleja la relevancia productiva de la provincia, sino también su rol como nodo clave en la adopción de tecnología y renovación de equipos.
Un mercado que cambia las reglas
El 2025 deja, en definitiva, una señal clara para el sector: más competencia, mayor apertura y una lógica donde vender más no necesariamente implica ganar más.
Para los fabricantes locales, el desafío será adaptarse a un entorno más exigente, con presión de precios y competencia internacional. Para los productores, en tanto, se abre una ventana de acceso a tecnología más diversa y, posiblemente, más competitiva en costos.
El equilibrio entre volumen, rentabilidad y competitividad será, de ahora en más, la verdadera medida del negocio. Y todo indica que ese juego recién empieza.








