En una propuesta diferente que combinó formación técnica y educación, la firma Don Mario, del grupo GDM, realizó una jornada junto a estudiantes de la Escuela Salesiana Ambrosio Olmos, acercando tecnología en soja y generando un fuerte vínculo con los futuros actores del agro.
Ignacio Urriolabeytia, referente de la compañía, explicó que el objetivo fue integrar dos mundos: el comercial-técnico y el educativo. “Una jornada distinta, enfocamos dos ámbitos: una parte comercial técnica y otra educativa. Queremos aportar lo que hacemos diariamente para que los chicos puedan capacitarse y relacionar lo que aprenden con lo que les va a tocar en el futuro”, dijo a Valor Agregado Agro.
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Durante la actividad, los estudiantes pudieron conocer en detalle las variedades de soja, las tecnologías disponibles —como Enlist— y los distintos grupos de madurez adaptados a cada región. Además, se realizaron ensayos a campo que permitieron observar el comportamiento de los materiales en condiciones reales, algo que impactó directamente en los alumnos.
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Uno de ellos, Bautista Sapino, oriundo de la zona de Villa Mercedes, San Luis, destacó la experiencia: “Me llevé mucha sorpresa. Uno estudia los cultivos, pero no conoce tanto de híbridos o tecnologías. Ver cómo se adaptan las variedades según la zona y el clima me impactó mucho”, señaló.
El estudiante también remarcó el valor práctico del aprendizaje: “Esto me sirve para asesorar en el campo con mi familia y tener en cuenta estas tecnologías cuando tengamos que sembrar soja”. Desde la empresa, valoraron este tipo de encuentros como una forma de devolver lo aprendido y acercar la realidad productiva a los jóvenes. “Vinimos a hacer un poco de escuela. Nosotros también estuvimos del otro lado y hoy poder devolver eso es muy importante”, afirmó Urriolabeytia.
Por su parte, Felipe Muñóz Squizziato, otro de los alumnos, contó que su formación está más ligada a la ganadería, pero que la jornada le permitió descubrir un nuevo mundo: “Es la primera vez que veo un ensayo así, comparar variedades una al lado de la otra. Me impactó mucho y me llevo mucho conocimiento”, expresó. Incluso, destacó que la experiencia despertó interés para el futuro: “Es algo muy lindo para incursionar, me llamó mucho la atención”.
La jornada dejó en claro el valor de acercar la tecnología al aula y al campo, generando entusiasmo en una nueva generación que comienza a definir su camino profesional dentro del agro.












