En el marco del Congreso Girasol realizado en Mar del Plata, el presidente de AAPRESID, Marcelo Torres, dejó definiciones claras sobre el momento que atraviesa el agro argentino, con foco en la geopolítica, los costos y el rol del girasol en los sistemas productivos. Torres destacó la importancia de entender el contexto global: “Entender toda la geopolítica, lo que está pasando y cómo impacta en el negocio agropecuario es clave, más allá del impacto más importante que es en la vida de las personas”, dijo a Valor Agregado Agro.
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Cultivo estratégico
En un escenario internacional complicado, sumado a la coyuntura de Argentina, Torres puso en valor al girasol como cultivo estratégico: “El girasol es un cultivo noble, estable, que da buena rentabilidad con una inversión moderada. En momentos donde los fertilizantes y el combustible están tan caros, es una alternativa muy importante”, señaló. Además, explicó que se trata de un cultivo que encaja bien en los esquemas productivos: “Es un cultivo que funciona muy bien en rotación, aporta estabilidad y es muy importante para nuestra región”.
Rotaciones en riesgo
Torres también encendió una luz de alerta sobre la caída en la intención de siembra de trigo, lo que podría impactar en la sustentabilidad de los sistemas: “Que estemos restringidos en hacer algunos cultivos por temas de rentabilidad afecta el suelo y la rotación. Los cultivos de invierno aportan mucho carbono, y si no están, eso se pierde”, advirtió. En ese sentido, recordó la evolución de los sistemas productivos: “Hoy la siembra directa está combinada con rotación diversa, cultivos de servicio y ganadería integrada. Ese equilibrio es clave y no se debería perder”.
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Impacto del conflicto camionero
El presidente de Aapresid también se refirió al conflicto del transporte, que golpeó fuerte al sector: “Impactó muchísimo. Afectó directamente la cadena de pagos”, explicó. Y detalló una situación concreta: “Muchos productores pagan sus cuentas con granos, pero si el acopio o la exportación no puede vender, no entra el dinero y todo se frena”.
Torres indicó que la situación fue dispar según la región: “En algunas zonas ya se está normalizando, pero en el sudeste sigue siendo complejo, especialmente en los puertos”.
El tren, una deuda estructural
Por último, planteó la necesidad de repensar la logística en Argentina: “Tenemos que dejar de transportar tanto en camión y llevar más carga al tren”, afirmó. Y dejó una reflexión contundente: “Es paradójico que hayamos tenido una red ferroviaria mucho más desarrollada en los años 50 y hoy tengamos menos de la mitad. Es un ejemplo claro de lo que no hay que hacer”.







