La cadena avícola argentina recibió una noticia clave para su presente y su futuro: el país volvió a ser reconocido como libre de Influenza Aviar Altamente Patógena por la Organización Mundial de Sanidad Animal, tras la presentación del informe técnico por parte del SENASA. La restitución del estatus sanitario marca un punto de inflexión luego de meses de restricciones y pérdidas para el sector.
“Desde la industria avícola argentina recibimos con gran satisfacción la noticia comunicada por el SENASA sobre la restitución del estatus de la Argentina como país libre de influenza aviar altamente patógena”, expresó Carlos Sinesi, director ejecutivo del CEPA, quien puso en valor el impacto inmediato que tendrá esta decisión.
Según explicó, “este es un paso fundamental para continuar nuestro camino exportador y avanzar en la reapertura de los mercados internacionales para los productos avícolas nacionales”, en referencia a un proceso que había quedado interrumpido tras la detección de brotes en 2023, en línea con una ola global de la enfermedad que afectó a múltiples países.
Escuchá el testimonio completo de Carlos Sinesi. Gentileza Daniel Peppa.
La pérdida del estatus sanitario implicó, en su momento, el cierre automático de numerosos mercados, afectando de lleno a una industria con fuerte perfil exportador. La suspensión de envíos al exterior no solo redujo el ingreso de divisas, sino que también generó sobreoferta en el mercado interno, presión sobre los precios y tensiones en toda la cadena productiva.
En ese sentido, Sinesi subrayó que la recuperación del reconocimiento internacional permite “seguir contribuyendo al crecimiento de la economía argentina, agregando valor en origen y generando el ingreso de divisas que el país tanto necesita”. Además, destacó la importancia de avanzar en acuerdos de zonificación con aquellos destinos donde aún persisten restricciones.
El directivo también hizo foco en el rol del Estado durante el proceso: “Queremos destacar y valorar especialmente el trabajo y el compromiso del SENASA para alcanzar esta restitución, poniendo, sobre todas las situaciones, la articulación público-privada existente”. La coordinación entre organismos sanitarios y empresas fue determinante para contener los brotes, reforzar controles y cumplir con los protocolos internacionales exigidos.
Sin embargo, lejos de plantear un escenario de alivio definitivo, Sinesi advirtió que la recuperación del estatus implica también nuevas responsabilidades. “Debemos ser conscientes de que el desafío continúa”, afirmó, y remarcó la necesidad de sostener y profundizar las medidas de prevención.
“Es sumamente importante que se implementen y refuercen las campañas de comunicación para que todos los actores de la cadena adopten las medidas de prevención necesarias para esta terrible enfermedad”, sostuvo. En esa línea, insistió en que “mantener este estatus requiere de un esfuerzo conjunto para proteger nuestra producción, el futuro de la industria y el trabajo digno que genera este sector”.
La influenza aviar, altamente contagiosa y con fuerte impacto económico, sigue siendo una amenaza latente a nivel global. Por eso, desde el sector coinciden en que la sanidad no puede relajarse. “La sanidad es responsabilidad de todos y cada uno de los que pertenecemos al sector agropecuario argentino”, concluyó Sinesi.
Con la reapertura progresiva de mercados y mejores perspectivas hacia adelante, la avicultura argentina vuelve a posicionarse en el escenario internacional. Pero el mensaje es claro: sostener ese lugar dependerá tanto del cumplimiento sanitario como de la capacidad de todo el sistema para trabajar de manera coordinada y preventiva.
Audio gentileza Daniel Peppa








