Desde Rizobacter Argentina advirtieron que muchos lotes presentan semillas con menor vigor y menor contenido proteico, una situación que podría comprometer la implantación del próximo cultivo si no se toman medidas de manejo adecuadas.
¿Qué son las semillas “flacas”?
En términos técnicos, una semilla “flaca” es aquella que presenta una disminución en el contenido de proteína total y gluten, principalmente por un efecto de dilución provocado por los altos rindes. Cuando el cultivo incrementa notablemente su producción y la fertilización nitrogenada no acompaña esa mayor demanda, la proteína se reduce. Esto puede no verse reflejado en los análisis tradicionales de poder germinativo, ya que muchas semillas logran germinar en laboratorio, aunque con menor vigor en condiciones reales de campo.
Según explicaron desde la empresa, esta menor energía de arranque genera varios problemas:
Emergencia más lenta y desuniforme
Mayor exposición a hongos y plagas del suelo
Plantas dominantes y dominadas dentro del lote
Menor capacidad para tolerar estrés como heladas, sequía o planchado de suelo.
El impacto del bajo vigor en el lote
Uno de los principales riesgos aparece en la desuniformidad de emergencia. Las plantas que nacen primero capturan más luz, agua y nutrientes, mientras que las rezagadas terminan desarrollándose con menor potencial. En muchos casos, esas plantas tardías producen macollos débiles o espigas pequeñas que aportan poco al rendimiento final. Además, una semilla de bajo vigor tiene menos capacidad metabólica para recuperarse frente a condiciones adversas durante la implantación, algo frecuente en cereales de invierno.
Recomendaciones
En este sentido, Rizobacter propone combinación de tecnologías frente a este escenario. Desde la empresa señalaron que el tratamiento profesional de semillas se vuelve una herramienta estratégica no solo para proteger frente a patógenos y plagas, sino también para potenciar el arranque del cultivo. La recomendación técnica de la compañía es combinar distintas tecnologías: Rizoderma SX, fungicida biológico con acción complementaria de carboxamidas de última generación. Vitagrow TS; bioestimulante, antiestresante y detoxificante.
Según la empresa, esta combinación permite mejorar la emergencia, estimular un mayor desarrollo radicular inicial y aumentar la capacidad del cultivo para capturar nutrientes desde los primeros días. “El objetivo es lograr un cultivo sano, vigoroso y bien protegido desde el inicio”, destacaron desde la firma.









