La geopolítica mundial, el mercado energético y las perspectivas climáticas aparecen hoy como variables determinantes para el negocio del girasol. Así lo explicó el licenciado Germán Iturriza durante una charla realizada en el marco del Simposio Girasol organizado por Nufarm en Río Cuarto.
El consultor señaló que el conflicto entre Rusia y Ucrania continúa siendo un factor clave para la formación de precios en el mercado internacional de aceites. “Le estamos sacando provecho a eso. Si voy a mirar el conflicto geopolítico, claramente está escalando. En las últimas dos semanas tenemos misilazos por parte de Rusia en Ucrania y hay que ver cómo responde Ucrania”, dijo a Valor Agregado Agro.
Según explicó Iturriza, cualquier alteración en la infraestructura de exportación del Mar Negro podría generar un fuerte impacto en los mercados de granos, molienda y aceites.
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El clima y el rol de Indonesia y Malasia
Iturriza también se refirió a las perspectivas climáticas globales y prefirió evitar etiquetas como “Super Niño”, enfocándose en el calentamiento que muestran los modelos. “Prefiero hablar directamente de un calentamiento de 2,5 a 3 grados. Si llegamos a 3 grados estaríamos superando al Niño de 2015-2016”, explicó.
En ese contexto, remarcó la importancia de observar lo que ocurre en Indonesia y Malasia, principales productores mundiales de aceite de palma. “El Niño le juega muy mal al régimen de lluvias en Indonesia y Malasia. Eso podría ser un factor que sostenga los precios del girasol y de los aceites en general durante los últimos meses del año y el primer trimestre del próximo”, afirmó.
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India, un comprador clave para Argentina
Durante la entrevista también destacó el crecimiento sostenido de India como principal destino del aceite de girasol argentino. “La demanda india va a estar y tiene continuidad en el tiempo. Cuando uno mira la pirámide poblacional y la mejora de las clases económicas, ve un consumo que sigue creciendo”, sostuvo. Para Iturriza, el gigante asiático seguirá siendo uno de los pilares fundamentales para la colocación de aceites argentinos en los próximos años.
Biocombustibles y petróleo: una oportunidad para el girasol
Otro de los puntos centrales de su análisis estuvo relacionado con el avance de los biocombustibles. El especialista recordó que Estados Unidos incrementó los cortes obligatorios, mientras que Malasia avanza hacia mezclas cada vez más altas. “Claramente hay una dinámica donde el petróleo en 100 dólares obliga a cambiar la matriz productiva o aumentar las mezclas de biocombustibles”, indicó. Y agregó: “El girasol entra de lleno en esa ecuación”. Según explicó, el mercado mundial de aceites funciona como vasos comunicantes entre aceite de soja, aceite de palma y aceite de girasol. “Cuando uno baja, el otro tiende a compensar. Por eso hay que analizar el rol del conflicto en Medio Oriente, los costos logísticos y la disponibilidad de barcos tanqueros”, señaló.
Medio Oriente y una prima geopolítica en los precios
Para Iturriza, los mercados agrícolas actualmente incorporan una prima de riesgo vinculada a los conflictos internacionales. “Lamentablemente, parte de la formación de precios hoy es por conflicto geopolítico”, afirmó. En ese sentido, sostuvo que una eventual pacificación en Medio Oriente podría generar bajas importantes en los mercados. “Si Medio Oriente firma mañana la paz, vamos a tener un cachetazo no solamente para el aceite, sino para los granos en general”, advirtió.
Inflación en dólares: la preocupación para el productor
Más allá de las oportunidades que observa en los mercados internacionales, Iturriza mostró preocupación por la situación económica local y la pérdida de competitividad del productor argentino. “Hoy el productor, si no hace los números en dólares, está en problemas”, aseguró. Según detalló, la combinación de un tipo de cambio prácticamente estable y una inflación que continúa avanzando genera un fuerte incremento de costos medidos en moneda estadounidense. “En el acumulado de los últimos meses estamos hablando de una inflación en dólares cercana al 18 o 19 por ciento. Eso es gravísimo porque no se puede trasladar”, dijo a Valor Agregado Agro.
Por ello, y por último, insistió en la necesidad de mejorar la eficiencia productiva. “La única salida es producir más con los mismos recursos o reducir costos. Porque esta inflación en dólares te va comiendo márgenes y muchas veces el productor no se da cuenta”, concluyó.









