La utilización de drones para aplicaciones agrícolas continúa ganando terreno y, con ella, aparece un desafío que va mucho más allá del equipo utilizado: cómo preparar correctamente el caldo cuando se trabaja con volúmenes de agua mucho menores y concentraciones considerablemente superiores. Ese fue uno de los ejes de una jornada técnica desarrollada en Frutas Escartín, en General Alvear, Mendoza, organizada con la participación de Aliats y El Ladero, donde productores y técnicos pudieron observar experiencias y demostraciones vinculadas con la calidad de aplicación.
Daniel Picó, titular de Aliats, explicó a Valor Agregado Agro que la empresa trabaja desde hace años en la región con su línea de coadyuvantes, pero que el avance de las aplicaciones con drones obliga a profundizar algunos aspectos técnicos. “Es una tecnología que se va generalizando y este bajo volumen que se utiliza nos impone tener productos específicos para esta situación”, señaló.
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La jornada técnica contó además con la participación del ingeniero Esteban Frola, especialista en calidad de aplicaciones, y empresas vinculadas a la tecnología de drones.
Picó explicó que una de las principales diferencias entre una aplicación terrestre y una realizada con drones o aviones está en la cantidad de agua utilizada. “Los drones, al usar un volumen mucho menor por hectárea, llevan los productos fitosanitarios en una concentración muy superior. No tienen tanta agua como una máquina terrestre”, explicó. Esa situación obliga a prestar especial atención a la compatibilidad de las mezclas. “En esas altas concentraciones necesitamos hacer mucho hincapié en la compatibilidad. Estamos metiendo en el tanque productos de distinta composición química y allí eso tiene un rol fundamental”, agregó.
Según explicó Picó, la nueva línea desarrollada por Aliats para aplicaciones con drones apunta precisamente a resolver este tipo de situaciones. Sin embargo, aclaró que los coadyuvantes no están limitados exclusivamente a esta tecnología y pueden utilizarse en distintos cultivos y sistemas de aplicación. “El coadyuvante va en absolutamente cualquier cultivo. En drones o aviones, como los productos van mucho más concentrados, tenemos que fijarnos con mayor detalle en determinadas cuestiones”, indicó.
Otro de los puntos analizados durante la jornada fue la creciente dificultad para controlar determinadas malezas y el papel que pueden desempeñar los coadyuvantes para mejorar la acción de los herbicidas. Picó sostuvo que, frente a malezas cada vez más complejas, contar con productos capaces de favorecer la penetración y superar determinadas barreras de la planta puede marcar diferencias. “Ante la aparición de malezas complicadas por el uso generalizado de determinados productos, tener un coadyuvante que active y rompa las barreras que muchas veces ofrece la maleza es clave”, afirmó.
Durante la jornada también habló con Valor Agregado Agro Enzo García, asesor técnico de Frutas Escartín, quien aportó la experiencia concreta realizada en el establecimiento mendocino con Hammer, uno de los productos de Aliats.
García explicó que utilizan el producto para incrementar la eficiencia de los herbicidas, particularmente en aplicaciones de glufosinato de amonio. “Aplicar junto con Hammer nos ha eficientizado la aplicación al punto de beneficiarnos alargando el momento de retorno”, explicó. La característica del sistema productivo de Frutas Escartín hace especialmente relevante ese resultado.
Debido al riego localizado sobre la línea de plantación, existen condiciones que favorecen la reemergencia de malezas. Según García, la incorporación del coadyuvante permitió extender aproximadamente 15 días el intervalo antes de tener que regresar con una nueva aplicación. “Esa vuelta a nosotros se nos alargó 15 días. Y 15 días en una temporada de 120 días es verdaderamente un muy buen resultado”, destacó el asesor técnico.
Durante la capacitación, Daniel Picó también realizó una demostración práctica para mostrar qué sucede cuando diferentes componentes de una mezcla no logran mantenerse correctamente emulsionados. Entre las herramientas presentadas mencionó Campotem, un coadyuvante siliconado con función compatibilizadora, y Master Oil, un aceite metilado con alta concentración de silicona. Picó explicó que Master Oil genera una emulsión de alta calidad, algo que quedó evidenciado durante una comparación realizada en vivo frente a un aceite metilado convencional. Mientras una de las mezclas permaneció homogénea, en la otra las fases comenzaron a separarse rápidamente. “Eso es clave porque, si no, después en la aplicación va a haber partes con una alta dosis del producto y otras donde directamente no va producto”, explicó.
Para Aliats, el objetivo de este tipo de jornadas es que productores y asesores puedan observar estos fenómenos directamente y comprender que la eficiencia de una aplicación no depende solamente del fitosanitario o de la máquina, sino también de la calidad y estabilidad del caldo que llega al cultivo. “Esa es justamente la idea: juntar productores y que puedan capacitarse en este tema”, concluyó Picó.



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