Podríamos haber titulado esta nota como: “El norte argentino, la bioenergía y una oportunidad que todavía espera…” ¿por la política?. Desde Valor Agregado Agro creemos que la respuesta es SI. Aunque agregamos que son “las políticas”, con S, porque está la municipal, provincial, nacional y la de la runfla barata que nunca acaba.
El norte argentino tiene tierra, agua, capacidad fotosintética y posibilidades para incrementar fuertemente su producción agropecuaria. Sin embargo, las distancias hacia los principales centros de consumo y exportación condicionan la rentabilidad. Ese es y será el gran desafío de los privados en ver cómo revertir esto. Por lo que escuchamos d el anota d Manuel Ron, existe una solución.
Mirá o escuchá la nota
Para el ingeniero Manuel Ron, director de Bio4, una de las respuestas está en dejar de transportar solamente materias primas y comenzar a transformarlas en origen. En el marco del Congreso Aapresid 2026, Ron participó de un panel organizado por ProYungas, donde expuso sobre las posibilidades que ofrece la bioenergía para transformar la matriz productiva del norte argentino. “Vinimos representando al sur de Córdoba, a Río Cuarto y a las bioenergías, para hablar de las posibilidades que tiene el norte de Argentina para desarrollar bioenergía y transformar la realidad local”, señaló Ron a Valor Agregado Agro.
La propuesta apunta a avanzar desde una región principalmente ganadera, con producción agrícola en determinadas zonas, hacia un ecosistema de mayor integración y economía circular. No solamente etanol: biogás, biometano y biomasa Cuando se habla de replicar experiencias como la de Bio4 en el norte, Ron aclaró que no necesariamente significa construir una planta idéntica a la ubicada en Río Cuarto. Las posibilidades son mucho más amplias. “Puede ser una bioeléctrica (electricidad verde), plantas de biomasa o diferentes aplicaciones de la bioenergía”, explicó.
Entre las alternativas aparecen la producción de bioetanol, biogás, biometano, energía a partir de biomasa y biofertilizantes, entre otros desarrollos capaces de agregar valor a la producción agropecuaria. Para Ron, además del componente energético, existe otro objetivo central: generar empleo en las regiones donde se producen las materias primas. “La agricultura captura CO2 atmosférico a través de la fotosíntesis y, a partir de ahí, se puede ir hacia diferentes formas de bioenergía. Son cosas requeridas en el norte y que pueden generar trabajo, que es lo más importante”, afirmó.
La participación de Ron se produjo dentro de una actividad impulsada por ProYungas, una organización que trabaja en conservación y desarrollo sustentable en el norte argentino. El director de Bio4 explicó que esa mirada tiene puntos de contacto con proyectos que la propia compañía desarrolla en la región. Bio4 cuenta con una reserva natural en Formosa, en la zona de Laguna Llena, al oeste de Las Lomitas, destinada a preservar monte nativo, biodiversidad y fauna autóctona. Pero Ron remarcó que conservación y producción deben convivir. “No puede ser todo proteccionismo, tiene que haber producción para generar empleo. Nuestra visión es productivista: intensificar la producción en algunas áreas e integrarla verticalmente para transformar los granos y las fibras en productos de mayor valor”, sostuvo.
Dentro de ese modelo de economía circular aparecen también los biofertilizantes, que permiten devolver nutrientes al suelo y evitar que todo el valor generado por la producción primaria abandone la región.
Ante la consulta de Valor Agregado Agro sobre las posibilidades concretas de desarrollar este modelo en el norte argentino, Ron fue contundente. “El potencial es enorme. Hay potencial fotosintético, hay agua que no se utiliza para riego y fuentes de agua de distinto tipo. Se podría duplicar o triplicar la producción del norte”, aseguró.
Podes leer también
Siempre aparecen en nuestras notas los “Sin embargo”…y acá es cuando vemos las complicaciones , ya que existe un condicionante central: la logística. Las enormes distancias que separan a las provincias del NOA y NEA de los puertos y grandes centros industriales reducen considerablemente el valor que recibe el productor. Pero ante nuestro “sin embargo” aparece el cultivo que más amamos en la zona de Río Cuarto: “ Maíz. Y allí , aparece como uno de los cultivos con mayor potencial para modificar esa ecuación.
Para Ron, el cereal podría convertirse en el cultivo insignia de un proceso de industrialización y generación de bioenergía en origen. “El maíz podría dinamizar toda la economía de la región. Hoy el flete se come más del 35% del valor”, explicó. Como ejemplo, indicó que transportar maíz desde Salta hasta Rosario puede superar los 50 o 60 dólares por tonelada, representando más de un tercio del valor del producto.
La consecuencia es clara: en muchas zonas del norte argentino el cereal se produce fundamentalmente como herramienta agronómica para mantener las rotaciones y no necesariamente porque represente el cultivo más rentable. “En el norte se hace mucho menos maíz del que se podría hacer porque no es negocio. Se hace básicamente por rotación”, sostuvo. Por eso, la posibilidad de industrializarlo cerca del lugar donde se produce modificaría completamente la ecuación. Transformarlo en etanol, energía, alimento para la ganadería, burlanda, biogás, biometano o biofertilizantes permitiría capturar localmente una porción mucho mayor del valor generado.
La experiencia desarrollada en Río Cuarto aparece como referencia de lo que puede ocurrir cuando producción agrícola, industria, energía y ganadería comienzan a integrarse. El planteo de Ron no pasa necesariamente por “llevar Bio4 al norte”, sino por aprovechar los recursos disponibles para construir modelos adaptados a cada territorio. Más agricultura permitiría generar más biomasa y granos; la transformación industrial produciría energía y coproductos; esos coproductos podrían alimentar sistemas ganaderos; y los nutrientes podrían regresar al campo mediante biofertilizantes.
En resumen, esto sería como “una rueda de economía circular” que, según Ron, tiene condiciones para desarrollarse a gran escala. El desafío será convertir ese enorme potencial productivo del norte argentino en inversiones capaces de transformar la producción cerca del lugar donde se origina. ¿Colaborará la política? Lo veremos en el próximo capitulo, no muy lejano.



Valor Agregado Agro - Todos los derechos reservados. Registro de marca: 3.527.87 / 3.527.870 Contacto: 3585489258 - valoragregadoagro@gmail.com